El Peaje de Santa Ana sobre ruta nacional 12 se transformó, desde hace un par de semanas, en un verdadero dolor de cabeza para los que quieren llegar o salir de Posadas por esa arteria nacional recientemente concesionada a la empresa Camino Selva.
Más allá de lo que se pueda intuir, especular u opinar los hechos demuestran que algo está mal implementado, empezando por el cobro. En la tarde del viernes en la zona no había señal y al llegar a la casilla, después de esperar 40 minutos, pagar con QR se transformaba en un escollo importante.

Un detalle no menor en que la cartelería exhibida en la zona del peaje da cuenta de que la tarifa no es la oficialmente publicada por la empresa, hay un aumento considerable. Más allá del que implementaron cuando se hicieron cargo.

Las obras
Toda la zona de las casillas está en obras hay un solo carril habilitado para ir o para venir, pero la ruta en esa zona es doble mano que se transforma en una sola a la hora de pagar, un embudo que es empujado por los conductores a bocinazos y cochazos por varios cientos de metros.

Sin ninguna distinción en ese amontonamiento van colectivos, camiones vacíos y cargados, camionetas y vehículos menores que ven pasar las motos entre los autos a una velocidad considerable.
Después, pasado el peaje quieren recuperar los minutos perdidos durante la espera y abordan la ruta 12 cual pista de carreras.
Quienes abonan deberían tener más alternativas para transitar por la zona del peaje de Santa Ana con seguridad “nadie se niega a pagar, pero podrían facilitar un poco esa operación, organicen el tránsito e implementen los cambios que sean necesarios para que todo funcione un poco mejor” dijo un señor que trataba de explicar a sus hijos chicos que dentro de unos minutitos iban a poder pasar.





